Antes de tu primera inmersión
El cuestionario médico
Todo el mundo rellena un cuestionario médico antes de meterse en el agua. Es corto, es el estándar del buceo, y te lo enviamos antes de que llegues para que puedas leerlo con calma y no con el bolígrafo en la mano en el mostrador. Si todas las respuestas son no, ya está.
Si alguna es sí, no significa que no puedas bucear. Significa que primero lo valida un médico: un visto bueno médico para bucear, antes de entrar en el agua y no después. Las afecciones que suelen requerirlo son problemas de corazón y circulación, afecciones pulmonares como el asma, problemas de oídos y senos nasales, afecciones neurológicas, epilepsia y diabetes. Si ya tienes un certificado médico que confirma que estás apto para bucear, firmado en los últimos doce meses, tráelo y con eso basta.
Dos casos concretos por los que nos pregunta la gente. Embarazo: todas las grandes agencias de buceo desaconsejan bucear durante el embarazo, así que no llevamos a bucear a embarazadas; el snorkel es una alternativa preciosa y te indicaremos encantados los mejores sitios. Y los menores de 18 años necesitan la firma de un padre, madre o tutor. En las Gili hay médicos por si hay que resolver algo una vez que ya estás aquí.